Me fui dos semanas a León y me llevé un estuche lleno de películas y capítulos de series que tenía por ver, para cuando regresera a los madriles escribir mis impresiones en el blog.
¡Ja! Primer fallo: el dvd de mi madre no lee divx. Mi gozo en un pozo, no pude ver ninguna de esas películas ni series.

Más. Lei el otro día que los malos resultados obtenidos por la quinta temporada de 24 en Antena 3 han hecho que relegen sus seis últimos capítulos a las altas hopras de la noche. Estos tíos son gilipollas. Con el trato que le dieron a la serie en sus anteriores temporadas, ¿de verdad esperaban comerse algo ahora? La gente ya pasa y prefiere verla en internet o en Fox. Y es lógico. Y vamos, poner una serie que obtiene exito en cada país que visita los domingos por la noche en verano y de tres en tres capítulos tiene delito. Menuda panda de...

Y por último, en cuanto vi en un escaparate el nuevo libro de Stephen King entré a comprármelo. Tuve que rapiñar en mis bolsillos para alcanzar el monto total pero lo logré y me llevé Cell conmigo. Como siempre que pillo un Stephen King nuevo, las ansias por empezar me corroían así que devoré con ansiedad las últimas veinte páginas del Pitt que tenía en esos momentos y empecé con Cell.
Con los libros de Stephen King siempre intento leer despacio para que me duren más. Con algunos lo consigo mejor que con otros, a veces recurriendo al masoquismo puro y duro y obligándome a cerrar el libreo a pesar de no querer hacerlo. Bueno, pues Cell sólo logré alargarlo durante cuatro días. Eso sí, cuatro días de maravillosa lectura que me encandiló desde el primer párrafo, ese en el que resume "El Pulso" y su comienzo, hasta su... ¿desgarrador?... final.

He disfrutado de Cell como un enano. Se convirtió desde el principio (las primeras 80 hojas no tienen desperdicio y son increibles) en uno de esos libros que uno no desea que se acaben. Pero se acaba. Y cuando lo hace, y uno tiene ese regusto amargo que se queda cuando se termina una buena historia, de repente gira la página y se encuentra con un regalo. El primer capítulo manuscrito de la siguiente novela de King. Así da gusto.
Bueno, Hopewell vuelve a estar aquí.
2 comentarios:
ya te echaba yo de menos..., dos semanas fuera se nota mucho, ¿sabes?
está bien eso de llevarse mil pelis y series que luego no puedes ver, en fin, sin comentarios...
me muero de ganas de ver el capítulo de los simpson de 24, solo con la foto esa que tienes puesta me meo de la risa...
y ya solo me queda un capítulo de prison break!!! nervios, nervios...
besitos y besazos!!!
joe bienvenido hopewell! te echábamos de menos en la comunidad blogger supercool...
oye por qué se llama así el libro de stephen king? va de células? de celdas?
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