3.4.26

Primitive war

 

Ya veis que no estoy subiendo reseñas de las pelis y series que veo, perome he visto obligado a hacerlo de esta... bueno, de estas dos horas y cuarto.

A ver, yo al saber de qué iba ya me encendió el interruptor del hype. Dinosaurios y soldados en la guerra de vietnam. La premisa lo mola todo y el que diga lo contrario miente como un bellaco y no tiene ni puta idea de la vida. Esto es así.

No creo que le sorprenda a nadie si digo que esto es un esperpento. Y eso que aunque el hype era alto las expectativas eran, digamos, escasas. Y coño, es que encima el reparto invitaba a que al menos la cosa fuera... potable. Tenemos a Ryan Kwanten, conocido por ser el hermano de Anna Paquin en True Blood. Tenemos a Tricia Helfer, de Battlestar Galactica. Y tenemos a Jeremy Piven.

Está claro que necesitan dinero.

Hace muchos, muchos años, cayó entre mis manos un comic (gracias al mejor amigo que un crio inquieto con pasión por el cine podía tener el los noventa: el dueño del videoclub debajo de mi casa). Aquel comic se llamaba Tierra de dinosaurios. Su premisa nos situaba en un futuro distópico y apocalíptico en el que los humanos estaban perdiendo una violenta guerra, pero un experimento cientifico abre una puerta dimensional y envía al jurásico a un grupo de soldados y científicos que se verán obligados a sobrevivir entre dinosaurios, envidias y desconfianzas.

Aquel comic mezclaba muchas cosas, cine bélico, la fiebre por parque jurásico, terminator y las pelis de extraterrestres (sip, como lo oís). Y con todo eso, era una PUTA JOYA que quienes lo leimos en su día seguimos recordando con cariño y guardamos los cuatro números que componían la serie con mimo.
Tierra de dinosaurios tenía una trama surrealista pero muy bien llevada. Te daba violencia, dinosaurios devorando a un montón de personajes y un recorrido emocional.
Primitive war... no te da nada de eso. Tiene dinosaurios, pero los efectos cantan tanto que en lineas generales no hay quien se meta en la peli. Los personajes son planísimos y en ningún momento llega a interesarte mínimamente ninguno de ellos, por lo que sufrir con sus muerte es una quimera. O un agradecimiento porque por cada personaje muerto queda menos peli que recorrer. Incluso la trama es tan chorra que no hay manera de disfrutarla.
Es lo que suele decirse, mala con ganas.
Con muchas ganas.
¿Y sabéis lo más curioso? Que han anunciado que habrá secuela.